EL CENTINELA DE LAS NUBES
El centinela de las nubes Hay una foto de 1939 que parece salida de una novela de Bioy Casares: un hombre de traje oscuro y mirada severa, parado en una azotea de Caballito, manipula una caja de madera con dos antenas. Es Juan Baigorri Velar, el ingeniero que juraba tener la llave del cielo. La leyenda —una de nuestras formas de llamar a la verdad— dice que mientras el Servicio Meteorológico anunciaba sol radiante, Baigorri ajustaba un dial y obligaba a los porteños a salir corriendo a buscar paraguas. Lo llamaban “el mago de la lluvia” , aunque él, con esa modestia un poco altanera de los inventores solitarios, prefería decir que era un simple lector de las “congestiones del aire” . 📚 Se dice que una tarde de diciembre, harto de que los científicos de escritorio lo trataran de impostor, envió un telegrama al despacho del director del Servicio Oficial: “Para que no digan que soy un egoísta, ahí les mando un chaparrón” . Y el agua cayó, puntual y furiosa, sobre las cabez...