HAMBRE
Hace mucho, mucho tiempo a nuestro país le decían el granero del mundo. Argentina exportaba cereales y carnes. Se exportaba mucho. Pero, como dice Martín Caparros, el país no era rico; sólo era un país con unos cuantos ricos. “La Argentina era la primer potencia mundial” repite como loro el presidente Milei. Se olvida de contar el impresentable presidente Milei que mientras algunos pocos ricos derrochaban dinero en París, en las pampas había hambre. Mucha hambre. Ahora Argentina tiene muchos más habitantes . Y muchas más personas tienen hambre. Pero el mecanismo sigue siendo el mismo: unos pocos hacen del extractivismo su fuente de riqueza y unos cuantos la pasan mal. El hambre no es nuevo en la Argentina pero duele mucho que a esta altura de la historia, nuestro país continua produciendo alimentos no para alimentar a su poblaci´´on sino para que unos pocos se hagan o continúen siendo millonarios. Sigo con Caparros: la comida no se produce para alimentar a las pers...