La promesa de «La Paz y El Orden» que como un mantra repetía Omar Perotti durante la campaña electoral, se convirtió en una estafa a su electorado. Tanto como el salariazo de Menem. La pobreza cero de Macri. O el pavimento en barrio Los Robles de Adrián Maglia. O la dura oposición de Ferrero Datri. Los medios en la pendiente protegen y cuidan la mala gestión de un intendente que gobierna a espaldas de los ciudadanos y que cuenta en el Concejo con gatitos chinos que levantan la mano complaciendo sus pedidos. Algunos concejales comenzaron a aparecer públicamente porque el año que viene deberán renovar sus bancas. Por eso vemos a Graciela Bordón repartiendo fixtures del mundial, a Favio Maurelli presentando un proyecto para pintar el cañón de avenida San Martín e Ibarlucea y a Mauro Ferrero Datri celebrando la independencia de Bolivia. Mientras tanto una comunicadora social, Olga Scarponi, denuncia que la presidenta del Concejo, Irma...