LA ISLA DE LA FANTASIA

EL PAÍS DE FRANCO, LA CIUDAD DE MAGLIA


La mayoría de los lectores probablemente ya sabe que la embajadora de España ha dejado Argentina. Sí, aunque parezca increíble, España ha retirado a su embajadora en Argentina; la ha llamado a consulta, un paso previo a la ruptura de relaciones. Esperemos que no lleguemos a eso.

Tampoco deseamos, ni remotamente, que decidan enviar la Santa María, la Niña y la Pinta.

Todo esto sucedió durante la visita de nuestro presidente a Madrid, donde el "León que habla con perros muertos" calificó de corrupta a la esposa del presidente español Pedro Sánchez, entre otros comentarios tan alejados de la diplomacia como la luna de la tierra.

Este es otro conflicto internacional más que genera este panelista devenido en presidente. Ya hemos tenido problemas diplomáticos con Colombia, China, Brasil; también hemos chocado con figuras como Lali Espósito, Silvia Mercado, Romina Manguel y Jorge Fontevecchia.

Milei nos arrastra a un estado de conflicto permanente e interminable. Esta vez, el turno fue de España.

Y Milei, siempre en su papel de niño enojado, repite su mantra: "ella empezó, él empezó". Si una persona tiene conflictos constantes con cien personas y esas cien personas no tienen conflictos con casi nadie más que con Milei, la lógica sugiere que probablemente sea Milei el generador de los conflictos.

Igual, ese no es el punto que considero más importante del conflicto con España.

Habitualmente, un presidente visita otro país para entrevistarse con su homólogo. Eso se llama visita de Estado. Hay excepciones, claro; un presidente puede ir a reunirse con empresarios. Pero es casi una excentricidad que un presidente viaje a otro país para participar en un acto político donde se van a lanzar barbaridades contra el presidente del país anfitrión. En términos diplomáticos, no es lo habitual y constituye una provocación.

Milei no solo hizo eso, sino que además asistió a un congreso de un partido minoritario español que promulga valores antieuropeístas, antiinmigración, y una escala de valores anti-LGBT y antifeminista. Vox, el partido que recibió a Milei, es eso: un partido minoritario que se opone a las libertades que el capitalismo moderno ofrece a la mayoría de las sociedades occidentales.

Cuando uno escucha a Abascal, el líder de Vox, se da cuenta de que él y su espacio político sienten nostalgia por Francisco Franco. Para quienes no lo sepan, Franco fue el dictador de España tras una guerra civil, desde 1939 hasta 1976.

En 1977 comenzó la transición española.

Hasta entonces, España estaba muy rezagada respecto al resto de Europa, y gracias a que se libró de Franco, pasó a ser un país pujante, con libertad de expresión, libertad sexual, libertad política.

La gente de Vox, los anfitriones de Milei, cree que desde 1977 hasta ahora, con la transición a la democracia, lo que ha habido es un retroceso. Eso te hace preguntarte si la lucha de Vox no es contra la libertad y la democracia. Es muy evidente que ellos prefieren un país sin inmigrantes, sin democracia, cerrado y atrasado, porque así era el país de Franco. En España, y también en Europa, hay una corriente que se inclina hacia ese lado.

En Argentina, parecía que estábamos a salvo de eso. Hasta que apareció Milei. Y me parece crucial saber, conocer, entender qué tiene en la cabeza nuestro presidente y su séquito. A veces tengo la sensación de que la batalla cultural que plantea el ex panelista de TV es algo más que una discusión económica. Milei propone volver a un orden perdido que nos permita restablecer nuestros valores. Vinieron los zurdos y borraron todos nuestros valores y ahora hay que volver a ponerlos en su lugar, parece decirnos.

Quizás no lo diga así literalmente, pero un día aparece Nicolás Márquez, al que Milei recibe en la Quinta de Olivos, y te dice que los homosexuales son invertidos y que se mueren antes de tiempo.

Pero no es solo Márquez, también están Laje y Benegas Lynch diciendo estas barbaridades desde hace muchos años.

Hay un señor que se llama Francisco Sánchez, secretario de Culto.

¿Qué dijo Francisco Sánchez en el congreso de Vox?

Dijo que hay que volver a la Argentina de nuestras tradiciones. Que hay que retroceder con la ley de interrupción legal del embarazo, con la ley del matrimonio igualitario, y también con la ley del divorcio.

En Argentina hubo un tiempo, muchos quizás no lo sepan, en que no te podías divorciar legalmente; quedabas atado de por vida, porque el divorcio se veía como algo pecaminoso. Alfonsín cambió eso. Fue un escándalo. Le organizaban marchas de repudio, se movilizaban a Plaza de Mayo con imágenes de vírgenes.

Otra cosa que pasaba era que la patria potestad pertenecía al hombre. Él decidía qué se hacía y qué no con los hijos. La mujer no tenía ningún derecho. Alfonsín impulsó y logró la patria potestad compartida. Parece algo elemental, pero no lo era, y energúmenos como Francisco Sánchez, que hoy forma parte del gobierno, estaban completamente en desacuerdo.

El planteo era simple y primitivo: el hombre a trabajar, la mujer a la cocina, y el rol de la mujer es el  criar a los hijos.

En el Congreso de Vox, Sánchez hizo una declaración increíble, bizarra, pero increíble: dijo que tenemos que recuperar los valores que España le regaló al mundo a partir de 1492.

¿Sabés qué pasaba en España en 1492? Estaba la Inquisición. En la Inquisición se torturaba y quemaba a la gente por pensar distinto. Y no es figurativo. A la gente se la quemaba.

En 1492 fue cuando los Reyes Católicos expulsaron a los judíos de España.

 

O sea, estos tipos quieren volver al momento  histórico en donde se perseguían judíos, se perseguían árabes, se  quemaban gente por pensar distinto.

¿Cómo no van a reivindicar la dictadura de Videla si algunos de sus funcionarios reivindican la Inquisición?

Estoy contando todo esto porque me parece muy importante insistir en que en Argentina estamos en una discusión que no es solo económica.

Hay un grupo de gente que está en contra de que las personas puedan divorciarse. Un grupo de gente que piensa que si un hombre se enamora de otro hombre o una mujer de otra mujer, deben ser castigados y no pueden tener los mismos derechos que el resto. Hay mucha gente que cree que no se puede hablar de educación sexual en los colegios. Más allá de cualquier discusión sobre cómo hablar de educación sexual, creen que no se debe hablar de educación sexual en los colegios.

Con Milei hay una idea de restaurar viejos regímenes que el mundo capitalista y occidental, como les gusta llamarlo, ya ha dejado atrás, o al menos ha dejado de lado.

Creo que están jugando con la libertad de todos nosotros. Porque si una persona no puede divorciarse, o no puede amar a quien quiera, están jugando con la libertad de todos.

Volvamos a nuestra aldea. ¿Cómo actúa Maglia? Borrando al otro, negando al otro. Salvo honrosas excepciones, nadie se atreve a hablar mal de Maglia. Aunque sobren los motivos. Algunos incluso lo mencionan  casi en secreto como "El Alemán" o "El Patrón de Estancia". Un intendente que no escucha, que no atiende a los vecinos, que no permite el acceso a la información pública. Concejales que actúan como gatos chinos o que hacen las veces de opositores, pero nunca llevan ningún tema a la Justicia.

La ciudad de Maglia es muy parecida al país de Franco. Y por Maglia y sus colaboradores (periodistas, concejales, etc.) tenemos a Milei.

Cuidado. Tanto Milei como Maglia te hablan de gobiernos de puertas abiertas, pero no atienden a nadie.. Hablan de capitalismo liberal, pero les gustaría un régimen sin poderes legislativos. O un poder legislativo rehén del poder Ejecutivo. Como pasa en Baigorria: el Ejecutivo le paga los sueldos a los concejales y le administra el presupuesto al Concejo. Ningún concejal hace nada.

La discusión que se está dando en Argentina nos obliga a pensar

Ellos odian la libertad; hablan de libertad, pero odian la libertad. Ellos abrazan el capitalismo como si fuera garantía de libertad, pero les gustaría un régimen, el régimen de la Inquisición y el régimen de la dictadura.

Es una verdadera vergüenza  que nuestro país esté a punto de romper relaciones diplomáticas con un país con el que estamos históricamente hermanados. ¿Cuántas veces nos callamos ? ¿Cuántas veces nos quedamos en silencio? Muchas. Por eso tenemos este presente donde un ex panelista con berrinches de divo hace estos papelones y donde un mediocre dirigente municipal se vacuna cuando no corresponde, ni siquiera pinta las sendas peatonales y muchos dicen que es un buen intendente.

Hagámonos cargo de los gobernantes que elegimos.

 

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