LA HISTORIA INCOMPLETA
LA HISTORIA INCOMPLETA Hubo un tiempo en que Argentina se volvió un país de persianas bajas y puertas cerradas. Al contrario de lo que pasaba en esa novela de Saramago donde la muerte decidía cruzarse de brazos, acá la parca se volvió una burócrata eficiente: ocupaba casi todo el espacio disponible. El truco, el pacto invisible que firmaron muchos, fue el de no mirar. Es curioso cómo el ojo se entrena para el punto ciego. Los que se quedaban de este lado del vidrio, mientras la calle se iba vaciando de nombres, empezaron a masticar esa frase que servía para dormir de noche: “algo habrán hecho”. Como si la desgracia fuera una cuestión de mérito y no ese viento helado que doblaba la esquina en un Falcon verde sin patentes. 🚗 🌑 👁️ 🚫 Hace poco, Leila Guerriero rescató una historia que cuenta mucho de aquellos tiempos. La de una chica que lee demasiado y tiene un padre piloto civil y mayor de la Fuerza Aérea. Se llama Silvia Labayru. En las fotos de entonces t...